¿Cómo nació?

                                                                 


                                                                                                   REUNIÓN-CAFÉ


                                                      Encuentros de luz para charlar, compartir y disfrutar.


                                                                                        Tercer miércoles de cada mes 





Hace unos años, yo frecuentaba un lugar donde se hacían semanalmente meditaciones grupales, entre otras actividades. Allí venían personas de distintos puntos de la isla. Conocí a mucha gente e hice muchas amistades. 

A principios del 2010 me tocó trabajar junto a mi marido, en su negocio. A partir de ahí, poco a poco, me fui desconectando de todas las personas que conocí en las meditaciones, cursos o charlas de crecimiento personal. Ya no sabía cuándo volvería a aquel mundo.


Pasaron varios meses. Alguna que otra amiga venía a visitarme, desde diferentes puntos de la isla, y quedábamos en un bar o pastelería cercana para hablar a solas. Ellas se sentían muy bien porque apenas tenían con quien hablar de temas espirituales o de crecimiento personal, alguien que entendiera lo que les estaba pasando, (los cambios interiores y todas las experiencias que surgen de ellos). Yo disfrutaba mucho, ya que era un enriquecimiento mutuo. Con el tiempo empecé a pasar más tiempo en la cafetería que en el trabajo.


Un día, bromeando con una amiga, le dije: De momento mi marido no me dice nada, ¡pero cualquier día me echa!


Ella me recomendó que me reuniera con cuatro o cinco personas a la vez, en vez de hacerlo una a una. Así se irían conociendo entre sí y ya no se sentirán tan solas. La idea me encanto.


Pronto, la noticia se extendió. Muchos querían participar. Fue así como, a mediados de 2011, empezamos a organizar la reunión-café periódicamente, más o menos una vez al mes.


No tardó en convertirse en un encuentro abierto a todo el que deseaba asistir. A veces aparecían personas algo reacias a hablar de esos temas, pero pronto se sentían a gusto, porque veían que sólo se trataba de compartir experiencias y opiniones. No se trataba ni de meditar, ni de rezar, ni de hacer una actividad específica. Sólo nos encontrábamos para charlar, compartir, reír y disfrutar juntos. Y, tal vez, para ayudarnos mutuamente a poner en práctica lo aprendido en cursos, libros o talleres a los que hubiésemos asistido.


En ocasiones organizábamos la reunión para presentar a algún amig@ que estaba de visita en Fuerteventura, conocerl@ e intercambiar experiencias. Como en el caso de Alicia, que estuvo hace poco en la isla. Aprovechando su visita se preparó una reunión-café a la que acudieron unas treinta y cinco personas. Allí nació la idea de crear una nueva red en Agartam, cuyo objetivo fuera facilitar los encuentros para compartir, charlar y disfrutar, sin más pretensiones que el poder hablar libremente de espiritualidad con personas que pudieran comprendernos.


Si te interesa organizar esta actividad en tu ciudad escríbeme un email a reunioncafe@agartam.com


¡Un saludo enorme para todos!





Divya Vatnani